Un día de diciembre de 2019 me senté en una jardinera en mi trabajo
y contemplando las maticas. Me pregunté
y contemplando las maticas. Me pregunté
¿Cómo fue que yo dejé de ser yo mismo y perderlo todo?
Veía las plantas, las hormiguitas de cerca y recordé mi casa, mi patio.
Me pregunté mucho ese día como fui capaz de perder a esa persona hermosa que había adentro de mi que veía lo sublime de la vida y el universo en algo tan pequeño como un retoño, una hojita, una hormiga moviéndose, amaba la vida a pesar de todo. Ese era mi mundo.
Era lo que yo amaba... Comer naranja con mis hijos, un pantalón roto fueron los días mas felices.
Todo lo tenía y lo perdí en la carrera de la rata tratando de complacer a mi ego y al de los demas.